“Mujeres de Guatemala”











Miguel Ángel y Alejandra  siempre han demostrado al destino como en sus caminos misteriosos, se puede encontrar el amor y perdurar a pesar de todas las pruebas. Desde 2003 se conocieron, gracias a las virtudes de la tecnología… y esos primeros contactos sirvieron para sembrar la semilla de una linda amistad que ha ido germinando en un gran amor que está dispuesto a todo por lograr sus sueños.
Un poco a lo moderno, estos dos jóvenes comenzaron a conocerse gracias al Internet y una amiga en común, que conoce Miguel en México, cuando estaban en la universidad. De aquellos primeros mails, siguieron cartas, regalos, intercambios de fotos y una comunicación cada vez más constante y profunda. Los dos fueron compartiendo valores, expectativas, formas de ver la vida. A Miguel, siempre le ha encantado el amor a la antigua, el de los detalles, el de la preparación cuidadosa de momentos especiales. Para él, cada carta es un testimonio hermoso del tiempo que Ale le dedica; su angelita en la distancia como él la bautizó. A pesar de la distancia física entre la Ciudad de México y Guatemala, la cercanía de las almas entre ellos dos los hacía necesitarse cada vez más, ser complices, confidentes, amigos más que cercanos con un cariño que los envuelve cada día más.
El tiempo siguió madurando el sentimiento entre los dos, el apoyo y el gusto por vencer finalmente a esa distancia y conocerse en persona. Cuando las cosas deben florecer, el universo conspira a favor de las personas y eso es más cierto que nunca. Octubre 2005 marcó el encuentro de estos dos enamorados que sabían de su sentimiento y se dejaban llevar poco a poco hacia él. Fue Miguel quien aprovechó su trabajo para ir a Guatemala por primera vez. El nervio los invadía a los dos, pero la química, el gusto y la confirmación de ese cariño los acercaron cada vez más. Cada minuto fue precioso para que ambos se conocieran, platicaran y sintieran el amor entre los dos; amor que quedó en la promesa de volver a verse en junio del año siguiente… cuando ya con aun más cercanía iniciaron un bello noviazgo que hoy cumple más de 2 años.
6 viajes a Guatemala, 1 a Nicaragua (la tierra de Ale) y 1 más en México han permitido que en este tiempo, Ale y Miguel crezcan en confianza, en comunicación, en entendimiento. Cada experiencia ha sido inolvidable no solo por conocer los diferentes lugares que han recorrido juntos. Ale se siente acompañada y valorada lo mismo que Miguel por la atención que ambos se prodigan. Son muchas las personas que han compartido y desean lo mejor para esta historia; pues saben la fuerza del amor que existe entre los dos. Eso los tiene en el camino de superar los retos diarios que les plantea su entorno en México o Guatemala. La comunión de valores entre los dos los ha llevado a un proyecto de vida juntos que están construyendo con ánimo para en 2009 culminar uno de los grandes pasos de toda pareja: Casarse y empezar a formar una familia. Los dos saben que ese será solo el principio, pues creen por igual en lo perdurable del vínculo matrimonial. Cuál será el lugar de los dos… dónde estén juntos; el nombre no importa sino el hecho de poder acompañarse y formar una historia de amor aún más fuerte y rica uno con el otro. Los dos han aprendido a través de las pruebas y el testimonio de otras parejas a mejorarse cada día; a cuidar los detalles que alimentan el amor que se tienen.
El equilibrio de las emociones, la comprensión y la tolerancia han marcado el aprendizaje que tanto Miguel como Ale han obtenido. De ahí han nacido más detalles, más amor, más esperanza para cristalizar sus sueños juntos muy pronto. De cada momento juntos nacen historias lo que no permite conocer la frontera de lo grande que es el amor que los dos se tienen. Solo saben los dos, que su felicidad está junto al otro y el tiempo les ha permitido ver esa disposición a defenderla a toda costa. Pasan los días, pasan los eventos pero el amor crece en pureza e intensidad. Ellos ven a su alrededor como su historia es poco común y se sienten felices de encontrar a quien comparte valores, sentimientos y detalles de la forma que cada uno espera para vivir al máximo el sentimiento llamado amor.
Escrito por Alejandra Herrarte


etcétera